Conclusión
general
Es claro que el actual Presidente, Peña Nieto, no
atraviesa por uno de sus mejores momentos. Su embestidura presidencial tiene
uno de los peores niveles de aceptación (menos del 25%, según encuestas
realizadas por diversas casas encuestadoras), pero esta baja popularidad no la ocasiono
el puesto de Presidente de la República, sino que, también la ocasiono sus escándalos
de corrupción, uso desmedido de la fuerza pública, para disolver marchas y
manifestaciones, así como también la situación de pobreza e inseguridad en la
que dejo el Estado de México, donde antes de ser Presidente, fue gobernador de
dicho estado).
La imagen de Peña Nieto se ve afectada, no sólo por
las decisiones que tomó a lo largo de su campaña para ocupar la silla
presidencial, así como las tomadas con el cargo de Presidente, sino también se
ve afectada su imagen por los cientos de escándalos de funcionarios del PRI, de
su gabinete presidencial y por sus allegados.
Desde el primer discurso que se analizó en este blog, “toma de protesta de EPN, como
candidato ofical del PRI, para las elecciones presidenciales del 2012”, cuando
Peña Nieto no era aún el Presidente de la República, hasta el último que se analizó, “un mensaje (de Enrique Peña Nieto) para todos los mexicanos”, cuando
Peña ya era presidente: se puede apreciar que las estrategias discursivas de discurso de Peña
Nieto fueron casi siempre las mismas: Crear una imagen positiva de él y su
partido, después su gobierno; Crear una oposición (regularmente) contra el
gobierno Panista pasado), y; Ocultar información: ya que siempre descalifico
las acciones tomadas por los gobiernos pasados, pero jamás las contrastó con
las acciones que él y su gobierno tomaron en situaciones similares, porque si
lo hubiera hecho los resultados y opiniones de la prensa y del público en general
serían negativas o criticadas por los hechos históricos, como lo ocurrido en
San Salvador, Atenco, EdoMex., cuando se usó la fuerza pública para reprimir
severamente a habitantes que sólo exigían que se les respetarán sus tierras y
no se privatizaran…
Las promesas de campaña, de Peña Nieto, fueron olvidadas por el tiempo
por él y su gobierno. Peña Nieto está a punto de culminar su sexenio, dejando
un país con una deuda pública cerca del 49% del PIB; sumido en la pobreza, pues,
casi el 50% de la población vive en pobreza y el 25%, de ese porcentaje, vive
en
pobreza extrema; deja un país violento, sangriento y con miles de
desaparecidos: cifras oficiales hablan que sólo en lo que va del sexenio hay
más de 29 desaparecidos oficiales, y
alrededor de 300mil muertos por conflictos armados, ejecuciones extrajudiciales,
matanzas, ha sido la cifra que ha dejado Peña desde que llego al poder en el
2012.
El discurso que da Peña, cumple con uno de sus cometidos, posicionarse
como miembro del “nuevo PRI”, con gente nueva, llena de ideas y vitalidad para
trabajar por México. Pero al término de su sexenio, esto sólo se quedó en
palabras, pues el “nuevo PRI”, jamás fue nuevo y estuvo plagado por personajes
que han estado en con el PRI por décadas…
No hay comentarios.:
Publicar un comentario